martes, julio 11, 2006

Joder con el Veranito

No puedo trabajar, no consigo concentrarme en absolutamente nada durante más de tres minutos. No es sólo el calor (trabajo en una oficina, sentado, con aire acondicionado), sino que "huele" a verano. Es una sensación, como en la boca del estómago que obliga a mi cerebro a estar de vacaciones. No rindo nada, apenas trabajo y ya no sé ni qué hacer porque cualquier cosa que empiezo la abandono enseguida.

Es tiempo de playa, mar, relax y libertad. Es tiempo de crear caos creativo para darle salida en septiembre. Me quedan cuatro días nada mas para irme de vacaciones, pero por Crom que se me van a hacer eternos. Y lo peor es que doy mala imagen en el cliente donde estoy. Mis sueños de prosperar profesionalmente se desvanecen.

¿Ah, que por qué de repente quiero prosperar? Por una sóla razón. Cuanto más alto estás en el escalón, menos explicaciones tienes que dar por no trabajar o no ir a la oficina. Si subo peldaños, al final podré dejar de trabajar o ir a medio gas Julio y Agosto. Es la libertad que da el poder.

en fin, y mi lista de tareas por hacer crece y crece. Ya ocupa un folio. Y yo escribiendo aquí...

lunes, julio 10, 2006

Cambios estructurales

Como pueden ver mis queridos lectores, si desvían ligeramente su mirada hacia la izquierda de sus monitores (su derecha de ustedes, si están mirando la pantalla a la manera convencional, esto es, situados justo enfrente suyo) podrán contemplar que la descripción corta del blog, su alma, su sentido y significado dentro del turbulento mundo de la red de redes ha variado.

Y ha variado porque así lo ha decidido el augusto creador y mantenedor (qué feo es a veces el castellano... con lo bonito que es maintainer: poesía) de este su blog, que casualmente soy yo mismo. El motivo no es otro que ya no soy un programador. Bueno sí, es cierto, trabajo como tal, pero ya no me siento así. No me siento programador ni por dentro, ni por fuera.

Antes, si alguien me hacía la típica pregunta: ¿qué eres?, automáticamente hacía como el resto del mundo civilizado y respondía con el trabajo. Programador decía. Y si se ponen a pensarlo, la verdad es que la pregunta es mucho más profunda de lo que parece a simple vista. Es cierto que en el uso del castellano esta pregunta, generalmente formulada por cortesía, requiere del preguntado por su trabajo, su dedicación; pero si reflexionan sobre ella se darán cuenta de que estamos tan profundamente absorbidos por la sociedad que nos identificamos ante los demás por las tareas productivas que nos han sido asignadas. A mí me parece bastante trágico estas sutiles técnicas de lavado cerebral para mantener unida a la sociedad de hormigas, así que he decidido oponerme a la respuesta tópica y darle el sentido que debiera tener. Y yo, queridos lectores, me siento escritor, aunque no sea más que un aprendiz. Pero soy joven y tengo tiempo. Aprenderé.

Después de pensar durante muchos meses sobre centrar el blog sin acabar teniendo nada claro (como pueden leer aquí), después de escribir un post y pensar en algunos más que se están cociendo, he decidido convertirlo en mi espacio particular de reflexión literaria. Intentaré ir poniendo las trabas que me encuentro para escribir, las cosas que voy aprendiendo, algunos blogs que me llamen la atención, relatos que vaya escribiendo durante el proceso de aprendizaje... Una forma de reflexionar y organizar mis pensamientos, convirtiendo esto de hecho en un pensadero.

Como mis lectores más antiguos saben, por supuesto acabaré escribiendo sobre cualquier otra cosa, pero espero que a nadie le importe. Deléitense con los posts que les gusten, no lean los posts que no les gusten y siéntanse como en su casa, pues un escritor sólo puede existir a través de los que lo leen. Sin ustedes, yo no soy nada.

Cambio en la fecha de la entrada Renacimiento

El post publicado renacimiento salió con una fecha totalmente incorrecta debido a que empecé a escribirla hace mucho tiempo y no ví que se pudiera cambiar la fecha de publicación.

De hecho cuando la publiqué ni siquiera mirá la fecha que había quedado, y Mikele me advirtió. Todo es culpa del manazas que suscribe, ya he encontrado la forma de cambiar las fechas y está cambiada al día que realmente se publicó.

miércoles, julio 05, 2006

Renacimiento

Me pegué varios meses posteando de manera interrumpida, con grandes espacios entre entrada y entrada, y, al final y sin previo aviso dejé de escribir durante mucho tiempo. Pero no, no es lo que se piensan. No pertenezco a ese 70% de gente que abandona sus blogs (aunque generalmente es antes de un año, y este lleva ya más de año y medio funcionando). No tendrán la suerte de que decida callar mi estridente voz.

Este tiempo sin escribir ha sido de reflexión y de cambio. Me he aficionado a la música, he descubierto "mis" estilos. Mi reciente descubrimiento del cine, que por no ser ya tan reciente ha cristalizado y ahora ya es parte de mi. Todavía me siento extraño cuando leo sobre música, pero no cuando lo hago sobre cine.

Aparte de descubrir nuevas aficiones, he pensado en el camino que debería seguir este mi blog de ahora en adelante. Una cosa tengo clara, quiero que me lean cientos, miles de personas. Este es mi objetivo, porque una vez que tienes tantos lectores, son ellos los que te motivan para seguir. Y además, no quiero que me suponga ningún esfuerzo. Escribo el blog por afición, porque me gusta escribir, no para joderme la existencia.

Para lograr semejante éxito, he estado leyendo a los gurús de la cosasfera esta donde nos movemos. Ya saben, esas páginas electrónicas que tienen la misma presentación y tono que las guías para ejecutivos que se venden en los aeropuertos: guía del éxito profesional en tres sencillos pasos. La decepción es la misma, ni son tres pasos, ni son sencillos. Bueno, en el caso de los blogs, sencillos sí que son, pero requieren que sigas unas normas o particularidades a la hora de escribir que "se ha comprobado estadísticamente que funcionan". Además, tampoco son tres, son algunos más:

-Personalice su plantilla de blogger, no deje el diseño por defecto ya que da la imagen de que no se preocupa por su blog: Me gusta escribir, odio diseñar plantillas html, odio el diseño con todas sus letras. Prefiero tener una plantilla por defecto pero bonita que un churro personalizado, gracias.

-Sea políticamente incorrecto, llame la atención. Lo mejor, criticando a otros blogs consolidados": Lo importante es que hablen de uno, aunque sea mal. A pesar de la apariencia que pueda dar con posts como Puta SGAE (¡lo siento Ana!), a mí, eso de criticar en plan marujil no me va nada. Además, prefiero que no se hable de mí a que se hable mal, lo siento, será que soy raro, pero no quiero ser un "famoso" equiparable a los de la tele...

-Sea humilde, deje que los lectores de su blog crean que son mejores que usted: Esto es rigurosamente cierto. La gente (entre la que me incluyo), los lectores (entre los que me incluyo), están cansados por su trabajo y abrumados por sus vidas. Cuando un ego está maltratado por un jefe incompetente y por la continua utilización del liderazgo negativo en detrimento del positivo, a uno le gusta leer o ver a gente que es patentemente más tonta que uno mismo. No me lo reconocerán, pero en sus fueros internos saben que es cierto, es acudir al bufón de la corte. Y yo, qué quieren que les diga, soy un soberbio de mucho cuidado. Será la edad, o la forma de ser, o haber tenido demasiados aduladores en la vida. No sé, pero no voy a fingirme menos para caerles bien a ustedes.

-No sea un blog generalista, céntrese, especialícese en un tema: Reconozco que el mayor fallo de este su blog es precisamente este. No escribo sobre absolutamente nada en realidad. Una serie de posts inconexos e incompletos sobre la vida de alguien a quien ni siquiera se conoce no son un blog, ni nada que merezca la pena ser leído. A esto es precisamente a lo que me he dedicado a pensar los últimos meses. ¿Qué me interesa lo suficiente como para poder dedicar 1 post diario (aproximadamente) a ello? ¿Qué da el suficiente jugo como para poder sacar 1 post diario? Con estas preguntas en la cabeza, me sumergí en la blogosfera, y llegué a ciertas conclusiones:

-"Escriba sobre noticias de actualidad": La actualidad me importa poco menos que nada. La realidad es algo que está ahí, que ya existe, ¿para qué quieres comentarla o contarla? Lo único que consigues así es manipularla bajo tus propios filtros subjetivos. Las cosas sobre las que merece la pena escribir son las que no existirían si no se escribiera sobre ellas. Además, no voy a tener acceso a ninguna noticia de "rabiosa" actualidad, y repetir como un lorito es estúpido y saturador. Pasando

-"Escriba sobre tecnología, videojuegos, gadgets, o cosas que interesen a los frikis, que al fin y al cabo son los que conforman la masa que lee blogs": Hay tantísima oferta sobre esto, que me satura. Además, aunque indudablemente me gusta la tecnología (cómo resistirse a la belleza de un reproductor mp3 o un MacBook de Apple), la veo más como un medio que como un fin. No me interesa tanto como para deleitar a las hordas friki-asperger que pululan por internet.

-"Escriba sofre alguna de sus aficiones": Aquí podría entrar el cine, la música (tan reciente que aún no es afición), los libros, el software libre, el mundo de la programación, los cómics, los MUD... Pero son tan dispares que si quisiera escribir sobre todas necesitaría diez horas cada día, y si sólo escribiera sobre algunas, dejaría cosas importantes fuera del tintero.

-Regularidad en sus posts: Postee todos los días, o incluso mejor, 2 o 3 veces al día. La gente se aburre en su trabajo y quiere tener cosas que leer siempre. Este me resulta fundamental, pero no se si voy a poder mantener una promesa de escribir con regularidad. Me aburro enseguida de las cosas y necesito mi ritmo

Y con todo esto en la cabeza, tras un mes pensando, he llegado a la conclusión de que este blog seguirá con la misma intención con la que lo empecé: escribiré cuando me de la gana, sobre lo que a mi me apetezca y me tendré que conformar con un par de lectores, en lugar de los miles que anhelo.

Pero me da igual, para la blogosfera estoy vivo.

viernes, febrero 10, 2006

Puta SGAE

Como ya conté hace unos dias, tengo el brazo roto y teclear me produce un dolor horroroso, que afortunadamente va desapareciendo conforme pasa el tiempo.

He leído este post de mi admirado Camarada Bakunin (mas rojo que hecho de encargo, parafraseando a Fuckowski), y he escuchado la llamada telefonica a la SGAE reclamando el canon (perdí el link). He leído lo de la demanda a la Frikipedia.

Ya me he cabreado. He decidido soportar el dolor para decirles cuatro cosas. Señoritas presentes, tápense graciosamente los oídos:

Malditos mafiosos bastardos hijos de la grandísima puta. Sólo cuando podamos mataros, quemar vuestros cadáveres y dispersar las cenizas la viento se acabará la mafia institucionalizada por el gobierno que manejáis como un títere. Estáis creando una revolución pardillos, y nosotros podemos tener juicios, pero no podéis ganar esta guerra. No podéis matarnos a todos y nosotros si podemos mataros a vosotros, escoria.



Sé que esto no es propio de mi, pero como ahora soy un single que vive con sus padres, tiene un buen sueldo y ha decidido que no va a comprarse un puto piso, puedo permitirme gastarlo en abogados para joder a esta escoria mafiosa y sin elegancia.

Escupo sobre vuestras denuncias, imbéciles.

martes, enero 31, 2006

Aclaraciones (Parte 2: La Técnica)

Metámonos en harina: escribí ese post donde reflexionaba sobre la conveniencia de crear otro blog, más enfocado hacia la literatura donde escribir verdadera calidad con una temática algo menos personalista: crear arte y belleza en el ámbito en el que más cómodo me siento que es la literatura. El objetivo era atraer masas de lectores que pudieran darme su opinión sobre lo escrito y satisfacer así a ese artista que se supone llevo dentro.

Esta idea era preciosa, pero el post en sí mismo me quedó tan mal escrito que pensé en escribir unas cuantas aclaraciones, aunque nada más que fuera para mí, porque si yo mismo no conseguía entenderlo, los demás pffff. En la primera parte de esas aclaraciones, me refería a mi subido ego como uno de los problemas para tener éxito: a la gente le gusta sentirse superior al que escribe, ergo éste debe ponerse por debajo del lector.

Ahora bien, algunos lectores míos podrán decir que ésto no es cierto: que Nabokov no se ponía por debajo de nadie, que tenía un ego desmesurado y que se creía el mejor escritor, si no de la historia entera, al menos de su tiempo. Y tuvo un éxito considerable. Esto desmontaría mi teoría si no fuese por la otra razón por la que alguien puede llegar a poder cobrar muchos eypos por cada conferencia. Y esta razón no es otra que la de ser realmente el mejor de todos. Creo que nadie me podrá discutir que nuestro amigo Vladimir es uno de los mejores escritores de la historia, y que duda cabe que el mejor de su tiempo. Ala, sin necesidad de ser humilde. Se es bueno y punto.

Pero seamos realistas. Servidor no es Nabokov, ni Bukowski, ni Homero, ni Cervantes, ni Gibson, ni Herbert. Ni siquiera es una J.K.Rowling o un Vázquez-Figeroa. Me atrevería a jurar que ni siquiera llega el abajo firmante a ser un Dan Brown. Y esto puede achacarse a dos motivos. El primero y más obvio es el talento. Los de la primera lista tienen verdadero talento, escriben bien porque no han nacido para otra cosa. Si no fueran escritores de éxito serían alcohólicos amargados porque nadie les lee. No se les ocurriría estudiar una carrera de ciencias o tratar de trabajar de programadores informáticos. El segundo motivo es la técnica. Si el talento es algo que está ahí, pero que te deja dormir por las noches y te permite hasta dedicarte a alguna otra cosa (que no sea un trabajo de baja cualificación mientras esperas tu gran oportunidad), es necesaria una técnica para darle estilo al lenguaje. Un estilo que haga el texto bonito, sonoro y bello.

La técnica (o retórica) es lo que nos permite crear un texto que sea como un río, que permite que los ojos se deslicen sin esfuerzo aparente mientras la imaginación crea las imágenes que sugiere la historia, dando así una impresión perfecta de belleza, tanto física como espiritual. Y esto conlleva un esfuerzo y un saber hacer: que las palabras se ajusten exactamente a lo que se está tratando de contar, que las frases subordinadas no nos hagan olvidar lo que decía la oración principal, y un etcétera tan largo que me da pereza sólo de aprenderlo.

Porque como observarán mis lectores más avispados y leídos, mi retórica hace aguas por todas partes. Vomito pensamientos y los plasmo en un texto, sin dotarle de estructura, de ritmo narrativo, de magia... Vamos, que se puede volver extraodinariamente confuso aunque tenga claros mis pensamientos.

Como sabrán los que me conocen ya del año y pico que llevo vertiendo pensamientos a esta nuestra Red, yo soy mucho de hablar y poco de hacer. Cierto es, entono el mea culpa, pero no es menos cierto que admitir que se tiene un problema es el primer paso para solucionarlo. Gracias al amigo Eduardo, he descubierto un manual de retórica, al que he añadido a los favoritos para mirarlo algún día. Rezo (aunque aún no he decidido a qué Dios) para que corra mejor suerte que ese curso de guión de cómic que leí de cabo a rabo pero del cual no hice ni un maldito ejercicio. Aunque lo tengo pendiente, todo es ponerse y algún dia...

Por lo pronto, he tratado de escribir pensando la estructura de mis textos, poniendo cuidado en la exposición del tema de una manera más coherente que en el pasado. Esperemos que este sea el primer post de una nueva etapa en este su blog.

Permanezcan atentos a sus navegadores, dentro de poco, la tercera parte de estas aclaraciones: Las Lecturas.

jueves, enero 26, 2006

Siento no poder escribir pero...

...el médico me lo ha prohibido.

No, no se trata de que al médico tampoco le gusten mis extrañas diarreas mentales, simplemente que el domingo me rompí la muñeca esquiando (se me salio el hueso y todo, vaya folklore) y la escritura es un ejercicio que, de momento me está vedado.

De hecho, escribir este pequeño párrafo ha conllevado un dolor casi insportable. Pero lo hago por ustedes, fieles lectores, para que sepan la estima en la que les tengo.

Estaré de vuelta cuando esto deje de dolerme.

viernes, enero 20, 2006

Aclaraciones (Parte 1: El Ego)

El post anterior, que ya he corregido dos veces, me quedó como uno de los peores que he escrito jamás. Tenía un empanamiento considerable y cometí, aparte de los fallos de consistencia en los que incurro continuamente, en fallos gramaticales que harían sonrojar a un alumno de 3º de ESO.

Esta entrada tiene el objetivo de aclarar un poco mis motivos, y profundizar en los pensamientos que me han hecho llegar a concebir la idea de embarcarme en ese nuevo proyecto. También me gustaría comentar las ideas en contra que me hacen dudar.

Por supuesto, todo nace de un sentimiento que emana del carácter. Siempre debe haber un carácter que sea la razón primera que nos pueda lleva a escribir en esta blogocosa, a lanzar las palabras al viento, aunque a nadie puedan interesar. Y, de aquí sacamos la razón básica que me impulsa a crearlo: "si ellos pueden, yo también". Es decir, a diferencia de otros bloggers de mucho éxito (léase el inadaptado, por poner un ejemplo), no soy un sociópata compulsivo, amargado por mi aspecto y sin autoestima. Más bien al contrario: tengo la autoestima por las nubes y a raíz de esto creo que soy listo (ojo, que no sólo lo digo yo, que también lo dice mi madre), que estoy de bastante buen ver (eso lo dicen las muchachas, no sólo mi madre), y creo tener alma de artista (esto último es mentira, pero creérmelo me hace sentir mejor, sean clementes y concédanmelo). Pues resulta que me di cuenta de que los blogs de éxito (al menos la mayoría) siguen cuatro (si llegan) normas básicas y que son de muy fácil adaptación.

Evidentemente, este descubrimiento me hizo ver que cualquier mentecato (de esa pléyade de inadptados que pueblan este mundo nuestro, tan etéreo y virtual) es capaz de escribir un blog con 50000 visitas y 10-12 comentarios por post. Pues si un mentecato puede, yo, que soy listo (de verdad, pregúntenle a mi madre), soy perfectamente capaz de aplicar con raciocinio esas normas y conquistar al público. Pues claro, dónde iremos a parar.

Ah, que fácil, ¿verdad? La fama a tan sólo un paso. Pues no, queridos lectores. Ese paso es un pequeño paso para los tarugos, pero un gran paso (muy grande) para el que suscribe. ¿Y cual es ese paso? empiezan ya a preguntarse los ansiosos lectores, ávidos de una resolución final: pues nada más y nada menos que la humildad.

Si señores, después de mucho tiempo leyendo y un sesudo estudio, he descubierto que hay dos maneras de llegar a la fama en el mundo de los blogs: o escribiendo muy muy muy bien, o siendo una criaturita patética. Bueno, he de aclarar que esto no es exclusivo del mundo blogosférico, sino que es patente en cualquier otro aspecto de la fama. Porque, vamos a ver, ¿quienes producen obras que gusten, en este mundo actual? Pues, o los artistas con mucho talento y que producen verdadera belleza, que tienen un algo, o bien los que se consideran seres más patéticos que todos sus lectores y cuentan sus miserias (bien en la tele, bien en blogs). Estos últimos tienen éxito no porque produzcan belleza, sino porque hacen sentirse mejor a la gente que les lee.

Y ahora, reflexionando con seriedad yo no me imagino poniendome al nivel del gran Eduardo, ni soy un artista como la Petite, ni tengo la capacidad de trabajo de Vigalounge. Así que lo único que me queda es finjirme una criatura humilde, un ser amable y benevolente que escribe una visión triste del mundo.

Como podrán haber comprobado, la segunda posibilidad es el camino sencillo, el camino de los tarugos, el de las cuatro reglas básicas sin talento que las acompañe.

Pero, como podrán deducir si ya me conocen un poco por mis escritos lo de ser (fingirme) humilde me sabe a aceite de hígado de bacalao (por cierto, ¿alguien sabe cual es el sabor del aceite de hígado del bacalao?). Como decía mi admirado Groucho: "las claves del éxito son la honestidad y la humildad. Si puede fingir eso, ya lo ha conseguido".

jueves, enero 19, 2006

Reflexiones de creación

Es cierto. Tienen razón. Si. Lo he estado pensando. Mea culpa. Avergonzando estoy. Mis disculpas.

Pero ahora se estarán preguntando: ¿que demonios habrá estado pensando este muchacho para sentirse tan culpable? Pues para que no se diga que no me vuelco con mis lectores, se lo voy a confesar: he estado pensando en hacer caso a esos consejos que tan alegremente nos sueltan los gurús para tener un blog que lea mucha gente. Si, queridos compañeros blogosféricos, me refiero a esos blogs que reúnen 50000 visitas en un año (cifra modesta, pero que a mi, sin embargo me resulta inalcanzable), y que, siendo más recientes que el mío, se encuentran ya con una fuerte base de comentaristas que aportan esa profundidad que según el profesor Dans aporta la conversación imprescindible para que el tinglado funcione.

Por supuesto, ni se me ha pasado por la cabeza pertenecer a esa élite de los 25 blogs más influyentes en castellano que tanto bombo dan en no se qué periódico de derechas (creo). Pero me pareció buena idea, para satisfacer a mi ego escritor, a ese artista que se supone todos llevamos dentro, y que el mio, tras 24 años de total y absoluta inactividad, ahora ha decidido despertar, queriendo recuperar además el tiempo perdido.

Atendiendo a muchas opiniones y leyendo muchos otros blogs, está claro que con este mi humilde diario (semanario), esa atracción de visitas no la voy a tener. Sobre todo porque aquí nada cuento, nada informo, más que ciertas paranoias que a nadie más que a mi pueden interesar. Pero estaba pensando en crear un nuevo blog. Un nuevo espacio, donde hacer ensayos de escritura, intentar centrarme en la prosa y el estilo, conseguir aunar temática para escribir algo más que incontinencias verbales. Prestar atención a la decoración del blog, currarme una plantilla yo mismo e imponerme una frecuencia de posteo. Poner fotos de tias en pelotas sin venir a cuento, e intercalar algún relato de alta carga erótica y/o pornográfica, para atraer visitantes incautos de los buscadores. Poder tener un grupo de críticos que me digan qué tal escribo, publicitarme por otros blogs... Todo esto por satisfacer el ego.

Pero mantener todo esto estresa, al final contraes responsabilidades para con tus comentaristas y tus lectores y al final tienes que escribir cuando no tienes ni malditas ganas. Si si, no hace falta que se saquen las uñas ante mis contradicciones, ya sé que un escritor tiene que escribir en todas las situaciones, tanto si llueve como si hace sol, tanto si tiene ganas como si no. Ese es otro de los motivos que me inclinan hacia esta nueva idea: la obligación de escribir para despertarme del letargo en el que me sume mi trabajo.

Ya veremos en qué queda todo esto. Pero no se preocupen, ya les avisaré si creo el nuevo espacio literario. Y por una vez, en este blog habrá una noticia de rabiosa actualidad y además, en primicia. Pero no se fíen. De momento, estoy entretenido leyéndome todos los posts de Salidas de Emergencia. Y tengo para rato oigan, que el hombre es prolífico que no veas. Pero no siempre tiene uno la posibilidad de leer literatura de una persona que se lee a Dante Alighieri o a Homero.

Disfruten de la vida, que no dura nada.

jueves, enero 12, 2006

Enlaces interesantes

No me he olvidado de mi blog, ni de esos cuatro lectores despistados que de vez en cuando se pasan por estas páginas, leyendo las letras que mis dedos teclean, con fluidez, durante mis interminables jornadas laborales con poco o nada que hacer.

Lo único que ocurre es que sentimientos demasiado íntimos bullen en mi interior, impidiéndome sentir cosas que si podría contar. Un escritor que se precie no debería ocultar sentimientos: sus escritos son reflejos de su alma. Pero me tendrán que disculpar estos celor por preservar mi intimidad: después de todo, yo no soy un escritor.

Pero, para ofrecer algo atractivo (por una vez en este mi blog) les voy a recomendar algunos enlaces que he descubierto en mis vagueares sin rumbo por la red virtual que nos une, a ustedes y a mi en un todo que podría llegar a considerar místico o incluso religioso si no fuera yo uno de los que contribuye a crearla y a expandirla.

La indudable revelación de este principio de año ha sido Salidas de Emergencia, donde un magnífico escritor demuestra un soberbio manejo de nuestra querida lengua castellana. Podría parecer pedante, pero la ironía y el sarcasmo que demuestran sus textos han hecho que sea el único ESCRITOR (así, con mayúsculas, como los grandes) que se puede permitir criticar El Código da Vinci (que ahora esta muy de moda. La crítica, no el libro).

No menos impactante, pero por otras razones, ...hmmm...,el blog de Javi Moya. Uno de los blogs mas leídos en castellano, maldita la falta que le hace que yo le enlace en este mi humilde blog. Pero sirva esta mención de sentido homenaje a los buenísimos ratos que me ha hecho pasar (y lo que le queda, porque no se le ven ánimos de parar) gracias a sus links a páginas cada vez más estrambóticas, bonitas, divertidas o en ocasiones escatológicas; su capacidad para encontrar los juegos flash más adictivos y esos videos de adolescentes hormonadas bailando delante de una webcam. Gracias por seguir haciendonos perder productividad laboral: los que nos aburrimos te lo agradecemos.

Pilimindrina, una bióloga que no sabe estarse quieta. Una géminis como yo, que ha acabado ganándose mi cariño y aprecio por atreverse a hacer todas esas cosas que me hubieran hecho feliz, pero que nunca hice. Y además sabe contarlo de tal manera que me deja saborear esa vida, que hubiese sido la mia si no fuera tan cobarde.

Y, por supuesto, un recuerdo para la mas querida, la mas adorable, la verdadera artista, la que sabe descubrir la belleza en cualquier parte y mostrárnosla a los profanos, la que sabe capturar el momento del haiku en entradas de blog, porque todo en ella es belleza y armonia: La Petite Claudine, que después de un retiro, ha vuelto y me sigue teniendo a sus pies para lo que guste, aunque jamás me atreva a desvirtuar su bella página publicándole un comentario con mi rudo y tosco manejo del lenguaje. Por favor se lo pido, lectores mios, no dejen de añadirla a su lector de feeds. No todos podemos ser artistas, pero gracias a ella podemos soñar que lo somos.

Para finalizar permítanme desearles que este año sea mejor que el precedente. Volvemos a estar en lo mejor de un viaje: justo al principio con un montón de cosas por descubrir.

jueves, diciembre 22, 2005

Constancia

Tenía preparado un post lacrimógeno quejándome de cosas estúpidas y absurdas, como que no soy un artista y que no puedo ser un escritor y bla bla bla.

Pero no me ha salido de las narices publicarlo. Lo siento por los lectores que buscaran lágrima, queja y autocompasión, pero hoy no la van a tener.

Se ha acabado el quejarse. A partir de ahora empiezo (otra) una época de constancia, no quejarse y currar. Currar para conseguir cosas, para conseguir un futuro mejor, que hasta ahora todo me ha venido regalado. Se acabaron los regalos, ya nadie va a regalarme nada y lo que quiero me lo tengo que currar.

Pues a trabajar, coño!!

jueves, diciembre 01, 2005

Vuelta al teclado

Aunque físicamente no he dejado de separarme del teclado (me gano la vida con uno bajo mis manos), mi alma no se había acercado a uno desde hace ya tres semanas.

Hoy es día 1 de Diciembre. Empieza el que siempre ha sido mi mes preferido del año. No por ese frenesí consumista inventado por los grandes almacenes, sustituyendo de facto una fiesta de corte religioso católico que celebrara un evento trasladado de su fecha original para acercarse a la celebración del año nuevo de las religiones pre-civilizadas (a.k.a. paganas) por el Emperado Constantino de Roma, para conseguir adherir a esos mismos paganos a una religión odiosa. En fin, no me gusta la Navidad.

Pero sí me gusta la sensación de terminar un año, y empezar uno nuevo totalmente renovado. Para mí, Diciembre siempre ha sido un mes de renovación. El dia 21, el sol deja de morir para empezar a arrebatar a la noche las horas que ha ido perdiendo desde Junio, y todo comienza de nuevo. El día 31 de Diciembre es el día que mejor me siento de todo el año, haciendo balance y con un sentimiento de "esto ya se ha acabado" que me gusta sentir en muchos aspectos de mi vida (cuando acabo un proyecto, un relato o un guión). Dejo atrás un año más, y abro un nuevo episodio de mi vida. Esta vez, el 31 de Diciembre va a ser totalmente distinto al de los años anteriores. Pero no me engaño, desde que dejé de estudiar (a tiempo completo), el fin de año siempre ha significado algo distinto. Este va a ser el tercero que pase desde entonces.

El primero lo pasé satisfecho, ya que ese año inicié el que sería mi primer amor correspondido, acabé la carrera y estaba a punto de conseguir un trabajo (donde, de hecho empecé en Enero).

El segundo fue más increíble. Ese año se acabó ese primer amor, cambié de trabajo volviendo a provincias después del paso por la capital, empecé este blog (el 18 de Noviembre, había cosas más importantes que contar ese día un año después, que una simple celebración de aniversario), y encontré un nuevo amor, mucho más intenso que el anterior. Ese amor se gestó entero durante el mes de Diciembre. Así que ese fin de año acabé con un trabajo que me encantaba, en mi ciudad y con una novia increíble. Genial año, pero también tuvo sus temporadas de pasarlo mal.

Ahora llega el tercero. He perdido ese gran amor en trágicas circunstancias, mi trabajo no es nada del otro mundo y mi productividad neta ha bajado mucho (por falta de motivación, además de por tener la cabeza en otro sitio). He pasado, a lo largo de este año, los mejores momentos de mi vida, y también los peores. Y todavía queda un mes, en el que pueden pasar multitud de cosas. Pase lo que pase, Diciembre siempre ha sido un buen mes, así que no pierdo la esperanza.

Ha comenzado mi mes favorito del año, estamos a punto de acabar el año y mis dedos vuelven a volar sobre el teclado para seguir dando forma a las inquietudes de mi mente, mientras el dolor va desapareciendo y sigo buscando incansablemente para intentar encontrar esa iluminación que de un sentido a lo que hago. Pero esta vez, en solitario. La vida ha intentado ganarme esta batalla, pero ha fracasado. Yo soy el más fuerte, y cuanto más solo estoy, más fuerte me hago. Con eso, la vida no contaba.

jueves, noviembre 17, 2005

La Muerte me golpea

Si tuviera algún lector habitual, sin duda se preguntaría el por qué de esta extraña pausa en mi ritmo de posteo habitual.

La razón es de peso: mi novia, la luz de mis ojos, mi musa y mi inspiración, amiga y confidente, compañera cariñosa y amante apasionada, murió la semana pasada de manera fulminante, sin siquiera darme tiempo a despedirme de ella.

No sé si a alguno de los que leais esto os ha pasado algo parecido, pero la sensación es verdaderamente dolorosa. Sólo era una niña: tenía 22 años. Teníamos un futuro juntos. Ahora todos sus sueños se han perdido y el proyecto de vida que se venía gestando desde hace unos meses se ha desmoronado como un castillo de naipes golpeado por la violencia de un mazazo.

Soy duro y soy joven, lo superaré: no tengo más remedio. Pero pienso en ella, tan niña, tan sola y tan vulnerable y sé que yo no estoy ahí para protegerla, para aconsejarla. Ella tenía terror a estar sola y ahora no puedo estar con ella.

Supongo que esto me hará madurar, de golpe, varios estados. Pero yo hubiera preferido madurar pasito a pasito junto a ella. Sin duda esta puerta cerrada me hará fijarme en nuevas puertas abiertas. Hubiera preferido pogresar por esa puerta ahora cerrada, ignorante de todas las demás.

Perdonadme si mi ritmo de posteo baja o se para. El dolor que tengo agarrado al pecho se me calma leyendo, pero no escribiendo. Tengo que reordenar el castillo de naipes derribado, aunque a veces, me pregunto ¿para qué, si la única persona que me interesa que lo vea ya no está?

viernes, noviembre 04, 2005

Novelización: Diario de un Tecnomante. Capítulo 2

Continuación del capítulo 1
Después de esos maravillosos dias, tuve que volver a mi puesto de trabajo como programador
corporativo. Mi trabajo me gusta mucho, cuando tengo trabajo. En ese momento no lo tenía. Realmente,
desde que había empezado a trabajar, hacia casi un año, había tenido trabajo para ponerme
serio durante tres semanas.

De todas maneras, ese lunes me presenté en el despacho del jefe, y le dije que me había implantado.
Me ofrecí para pasar a algún departamento en el que pudiera dar utilidad a mi capacidad recién
adquirida. Yo esperaba que en ese nuevo puesto de trabajo trabajara más, aunque dia a dia iba
perdiendo la esperanza de poder pasarme trabajando todas las horas que se supone tenía que estar
trabajando.

Me dijo que miraría y me recomendaría. Así que no me quedó mas remedio que volver a mi puesto de
trabajo habitual, a tocarme la barriga durante todo el día, para que luego, al salir, tuviese que
condensar todo lo que deseaba hacer en las tres miserables horas que me quedaban libres.

Poco a poco, la situación empezaba a ser verdaderamente molesta. Sobre todo después de ser
amonestado severamente por haber salido de la red privada de la corporación en horario laboral.
Dentro del hielo corporativo me ahogaba, necesitaba salir, necesitaba libertad, necesitaba aprender
cosas nuevas. Sin embargo, hasta el espíritu más rebelde puede ser doblegado, y que duda cabe que el
mío lo fue.

Llegó el verano, que desde siempre ha sido una mala época para mi. El calor me atonta, me aturde y
el particular olor de los parques, el sonido de la gente chapoteando en las piscinas, las largas
noches en las terrazas de los bares me deja inerme y laboralmente incapaz. Ahora si estaba en mi
salsa. Sin nada que hacer y sin ganas de hacer nada. El fantasma de la depresión proyectó su lóbrega
sombra sobre mi cabeza, porque, para una persona activa e inteligente, la falta de objetivos, la
falta de perspectivas de futuro es peor que la muerte.

Afortunadamente, en esa época me fui de vacaciones, en un fantástico viaje lejos de ordenadores,
matriz y cualquier otro aparato compuesto por transistores. Ahí conocí la verdadera libertad, que
llevaba anhelando desde que entré en el círculo laboral. En fin, unas vacaciones son unas
vacaciones, y luego está la vuelta al trabajo, a la rutina.

Sólo que esta vez yo ya no estaba dispuesto a seguir por ese camino. Era momento del cambio, de
romper con todo. Evidentemente, este cambio no fue brusco, no podía ser brusco. Yo todavía era muy
joven y no sabía nada, aunque creyera tener el mundo en mis manos.

Ahora ya decidido, sólo debía poner en marcha mi plan, empezando por la única parte que estaba
totalmente definida: la primera parte. Ésta consistía en aprender. Aprender todo lo que pudiera de
manera compulsiva, buscándome contactos durante el proceso. En esta vida no eres nadie si no tienes
contactos, así que, como se puede ver, esta primera parte era bastante importante.

La acción que me llevaría a la consecución de mis primeros objetivos era salir de los edificios de
la arcología. Sumergirme en la sucias calles y aprender a sobrevivir allí. No se trataba de hacer un
cambio radical, debía poder compaginarlo con mi trabajo.

Así que bien provisto con ropas que habían conocido tiempos mejores, compradas en tiendas de saldos
y la consola bien disimulada en la mochila más sucia que encontré, una calurosa noche de Julio me
aventuré por la ciudad. Yo ya sabía que aspecto tenían las calles. Las había visto en los
desplazamientos entre la arcología y el aeropuerto en mis frecuentes viajes. Sin embargo, me asaltó
una sensación que no me esperaba, y con la que no estaba familiarizado: el olor. La peste que me
rodeaba era algo infernal. La calle estaba tan sucia que los pies se me quedaban pegoteados en el
suelo con cada paso, haciendo que mis silenciosas zapatillas deportivas alertaran de mi presencia a
toda la zona gracias a un desagradable sonido de succión.

"Los delincuentes huelen el miedo. Tu eres un tipo duro, haz como que lo eres o todos te caerán
encima para pelearse por tus despojos." Estos siniestros pensamientos que circulaban por mi cabeza,
y que eran repetidos como un mantra, no consiguieron sin embargo que las rodillas dejaran de
temblarme cuando acerqué la mano a la puerta del James' y empujé, dejando salir una nube de un
humo apestoso que me picó en los ojos.

Por aquellos dias, el Jame's era un café con puntos de conexión a la matriz. El precio era bastante
caro pero garantizaban el necesario anonimato que los vaqueros novatos no sabíamos proveernos. No
había aquí apenas vaqueros veteranos. Esos andaban por el legendario y lejano Gentleman's Loser.
Ensimismado ante la posibilidad de entrar en esa meca de veteranos cowboys se me olvidó fijarme en
los detalles del tugurio que tenía delante. Afortunadamente volví en mi antes de dar el primer paso
hacia el interior, lo que me evitó pisar una botella que hubiese convertido mi primera entrada en el
garito, mi gran presentación en sociedad en un chiste que me habría garantizado un apodo que me
hubiese acompañado hasta la tumba.

Habiendo sorteado la vil trampa, me pude fijar en el resto del local. Paredes de colores rosas,
rojas y morados hacían parecer al James' un local de esos donde van los fracasados a desahogarse con
muñecas de carne de 3 neoyenes. La tenue iluminación y el ambiente cargado de fragancias exóticas
provenientes de las sustancias que estaban siendo fumadas o inhaladas no hacían variar la opinión
del visitante inexperto.

Una vez mis ojos se hubieron adaptado a la luz y al humo, pude distinguir varias mesas redondas
alrededor de las cuales varios tipos a cada cual mas sucio y desagradable estaban sentados con cara
de idiotizados, conectados a sus consolas. Varios utensilios de dudosa procedencia estaban encima de
las mesas, y caí en la cuenta. Estos eran esos enfermos que buscaban sensaciones fuertes, poniéndose
hasta el culo de sustancias potenciadoras de la señal neuronal y después acudiendo a degenerados
espectáculos de pago en la matriz. Yo había oído que ese tipo de drogas aumentaban la cantidad de
neurotransmisores de las neuronas, a cambio de provocar lesiones irreversibles en el cerebro que
frecuentemente degeraban en parkinson. De hecho, a muchos de ellos les temblaban las manos o la
cabeza.

Dejando de lado a los deshechos humanos, el otro tipo de clientela era más acorde con el local.
Jóvenes alucinados, vestidos de maneras extrañas según la tribu urbana a la que pertenecieran,
estaban sentados, conectados a sus consolas con cara de profunda concentración.

Me senté en un puesto de conexión libre y me apercibí al instante de que la silla era terriblemente
incómoda. Probablemente acabara teniendo dolores en espalda y piernas en menos de media hora. En
fin, que le vamos a hacer. Tampoco soy la reina de Saba. Conecté la consola a la toma, luego el
credistick a su ranura, la consola al conector detrás de mi oreja, y... la libertad.

Nada de hielo, nada de registros de paso. Toda la sabiduría universal a mi alcance. Ahora sólo tenía
que encontrarla.

miércoles, noviembre 02, 2005

Reseña Cinematográfica

Tras el puente, me reincorporo a la vida normal. Madrugar, ir al curro a perder 8 horas haciendo casi nada (aunque me han prometido que eso va a cambiar) y escribir en el blog sobre las películas que he visto mientras era feliz por no tener obligaciones absurdas. Aquí tenéis dos películas más.

-Pi, Fe en el Caos: Extraña película sobre un matemático loco que descubre el nombre de dios intentando encontrar patrones numéricos en la bolsa. Sinceramente me gustó. Su teoría sobre que cualquier patrón en la naturaleza son espirales que se pueden representar con números, pero hay que decubrir esos números es francamente interesante. Rodada en blanco y negro, presenta una forma muy original de contar la historia, pero pienso que de haber sido menos "liosa", el argumento hubiese sido simple hasta el extremo. Bonita película si quieres ver algo distinto.

Eros: Tres cortos cuyo único tema en común es el sexo. Rodados por un director italiano, uno americano y otro chino que toman cada uno el sexo de una manera totalmente distinta. La verdad es que técnicamente, los cortos son correctos, pero se hacen demasiado sosos por intentar tratar el sexo de una manera quizás demasiado distante. Tan distante que al final se queda en nada. No recomendada a no ser que seas un gafapasta, y te pueda interesar como película original en su concepto y correcta en su ejecución. Pero puestos a revolucionar el cine, podrían haber sido un poco más atrevidos.

domingo, octubre 30, 2005

Reseña: La Novia Cadáver


Esta película se esperaba, se anhelaba, se deseaba incluso. Y Tim Burton no decepcionó en ningún momento a sus espectadores, que acabaron casi todos con la lagrimilla colgando del ojo. Una película hecha con la técnica del stop-motion, demostrando una imaginación y saber hacer que actualmente casi no se puede ver en el cine procedente de Hollywood.

En este filme, más que en cualquier otro realizado hasta la fecha, la ya conocida estética Burton se despliega hasta límites antes inexplorados, consiguiendo sumergir al espectador en el ambiente triste, gris y negro desde el primer minuto. La animación es fantástica, salvo en contadas ocasiones, es indistingubile de una animación por ordenador. Además gracias a utilizar muñecos, Burton puede jugar con la luz tal y como le apetece, sin las limitaciones que impone la animación por ordenador.

En lo tocante al argumento, este magnífico genio de la dirección da media vuelta a lo que se había visto hasta ahora, presentando un mundo de los vivos negro, depresivo, perpetuamente nocturno, capaz de sumir al espectador sensible en la más gris de las melancolías, mientras que el mundo de los muertos es alegre, vital y lleno de colores, canciones y fiestas.

El diseño de los personajes es increíblemente bueno. Realizados en colaboración con el Grangel Studio de Barcelona (se siente aquí cierto orgullo patrio: no todo está perdido en este país de especuladores inmobiliarios), a veces traspasa el entendimieneto del espectador lego el hecho de conseguir que un cuerpo muerto, zombie y medio putrefacto resulte guapo y alegre y sea capaz de expresar los sentimientos con fuerza inusitada. Resulta todavía mas sorprendente el poder convertir en actores a esqueletos que no varían la cara, pero que, de tan bien animados que están, consiguen hacer olvidar que sólo son cráneos pelados, mondos y lirondos.

El único punto negativo que el abajo firmante estaría por destacar es (aparte de que tuvo que verla doblada: eso no es culpa de Burton) la envidia que le surge cuando ve todo el talento del que es capaz de rodearse una persona, que, además también derrocha talento por todos sus poros. Afortunadamente, ese sentimiento es rápidamente enterrado por el agradecimiento hacia la gente que consigue demostrar a la industria cinematográfica, que es posible obtener beneficios (y muchos) ofreciendo un producto artístico de gran calidad, totalmente alejado de la mierda comercial que se considera la única manera de conseguir beneficios. Por lo menos, se hacen cargo del precio de la entrada de cine y ofrecen un producto que verdaderamente lo vale.

Gracias, Tim.

viernes, octubre 28, 2005

Valor y Puntuación del blog

Como estaba aburrido, he ido a Cuanto vale mi Blog, y me ha dado una cantidad muy modesta, pero que si me la dieran ahora mismo me sentiría el ser más feliz del mundo. Lo he puesto a la derecha con intención de actualizarlo cada cierto tiempo, para ver si gano o pierdo valor.

También he puesto una puntuación del blog, donde me ha salido altísima (8.4), (via Silktide) más incluso que Halón Disparado, que es de donde he sacado la idea. Hombre, en justicia he de decir que el diseño de la página no es mio, y, como la plantilla de Blogger cumple todos los estándares, eso sube.

Pero, como pueden ver si siguen el enlace que les pongo, comprobarán de dónde vienen mis puntaciones, y, me ponen un 8,9 en el apartado Marketing (cómo de popular es la página). Y esto es claramente un error, porque me está diciendo que tengo un excelente en Popularity Ranking, y que me encuentro en el número 31 de los blogs más populares, no de España, sino del mundo.

Y yo me pregunto, ¿si soy tan excepcionalmente popular (de hecho más que el Halón Disparado, que está en el puesto 215.520 del mundo, o los mismisimos Microsiervos, situados en el 22.955), porqué mi blog vale 39 veces menos que el del Camarada?

La conclusión a la que he llegado es que la puntuación me ha calculado el dominio, tomándome los enlaces a todo blogspot.com. Sino, no lo entiendo. Como es un dato erróneo, no lo pongo como dibujito en la barra derecha. Para comprobar mi popularidad pueden seguir el enlace en este mismo post, y verán las aberraciones que me cuenta el invento. (507 links hacia mi blog!!!, si me voy a Technorati y me salen nada más que dos...

Mal invento. De hecho, me ha decepcionado tanto que no sé si voy a quitar también la imagen del valor monetario del blog. Creo que se lo inventan todo. Ya veremos.

Consejo para creadores

Leo en el blog del maestro Vigalounge (espero que no le moleste que le considere mi maestro), un post sobre qué no hacer cuando ruedas un corto. Consejos para cortometrajistas, vaya, que el título que le ha puesto Nacho es lo suficientemente explicativo.

Básicamente estoy absolutamente de acuerdo en todo lo que dice, pero hay que reconocer que es muy dificil no hacer nada de eso. Eso es lo que la gente conoce. Es decir. Me encanta ver cortos que cumplan con todos esos consejos, y los veo muy buenos. Pero para hacerlos, tela. Tienes que ser verdaderamente bueno.

Y, como el maestro bien sabe a pesar de (o tal vez a causa de) su dedicación didáctica, gente buena no hay mucha (y yo desde luego no lo soy), así que me remito a el consejo primordial que usa el señor Nacho para toda su obra (el lo aplica a cortos, yo a cualquier artista):

A mi no me importa que una obra mia guste o no guste. Lo que quiero es que la gente, después de verla/leerla diga: esto no lo había visto antes


Basándose uno en esa premisa, es fácil destacarse del resto.

jueves, octubre 27, 2005

Cambio en los links

Bueno, los lectores habituales (si los hay) se darán cuenta de que he cambiado los links laterales. Cada día voy estando mas metido en la blogosfera y esos son los que no me pierdo nunca.

Por lo tanto, no esperen que aquí aparezcan posts acerca de las mismas noticias que ya aparecen allí. Aparte de que me parece un alarde de falta de originalidad (¿para qué dar tu opinión sobre algo sobre lo que todo el mundo está opinando?), es un desperdicio de recursos. Ya lo leen ahi, no me hagan repetir.

Frase del Día

Según el título podría parecer que voy a inaugurar una sección de citas diarias, en plan Halón Disparado o Microsiervos, pero no. Esto es simplemente que una frase leída en un comentario de Barrapunto me ha llamado muchísimo la atención, como ejemplo de que el que escribe quiere dárselas de culto y sabio, quedando como un completo idiota. He aquí la joya:

Me puedes decir que la gente anumérica debe pagar las consecuencias de su estulticia.


No puedo decir de quién es, porque lo ha posteado un "pobrecito hablador", pero ahora no puedo dejar de leerla. Estoy emocionado por cómo es capaz la gente ignorante de pasear su idiocia por el mundo, esperando que todos nos quedemos con la boca abierta ante su subyugante léxico.

Y encima está la posibilidad de que alguien no le entienda y le haga sentir estúpido. Me pregunto: ¿tendrán este tipo de personas algún trastorno que les proporciona placer sexual cuando hacen sentirse estúpidos a los demás? ¿Esta atracción sexual, tiene un nombre? En caso de tenerla (que casi no dudo de que lo tendrá, hay nombres para todo), ¿como se llama?