jueves, enero 19, 2006

Reflexiones de creación

Es cierto. Tienen razón. Si. Lo he estado pensando. Mea culpa. Avergonzando estoy. Mis disculpas.

Pero ahora se estarán preguntando: ¿que demonios habrá estado pensando este muchacho para sentirse tan culpable? Pues para que no se diga que no me vuelco con mis lectores, se lo voy a confesar: he estado pensando en hacer caso a esos consejos que tan alegremente nos sueltan los gurús para tener un blog que lea mucha gente. Si, queridos compañeros blogosféricos, me refiero a esos blogs que reúnen 50000 visitas en un año (cifra modesta, pero que a mi, sin embargo me resulta inalcanzable), y que, siendo más recientes que el mío, se encuentran ya con una fuerte base de comentaristas que aportan esa profundidad que según el profesor Dans aporta la conversación imprescindible para que el tinglado funcione.

Por supuesto, ni se me ha pasado por la cabeza pertenecer a esa élite de los 25 blogs más influyentes en castellano que tanto bombo dan en no se qué periódico de derechas (creo). Pero me pareció buena idea, para satisfacer a mi ego escritor, a ese artista que se supone todos llevamos dentro, y que el mio, tras 24 años de total y absoluta inactividad, ahora ha decidido despertar, queriendo recuperar además el tiempo perdido.

Atendiendo a muchas opiniones y leyendo muchos otros blogs, está claro que con este mi humilde diario (semanario), esa atracción de visitas no la voy a tener. Sobre todo porque aquí nada cuento, nada informo, más que ciertas paranoias que a nadie más que a mi pueden interesar. Pero estaba pensando en crear un nuevo blog. Un nuevo espacio, donde hacer ensayos de escritura, intentar centrarme en la prosa y el estilo, conseguir aunar temática para escribir algo más que incontinencias verbales. Prestar atención a la decoración del blog, currarme una plantilla yo mismo e imponerme una frecuencia de posteo. Poner fotos de tias en pelotas sin venir a cuento, e intercalar algún relato de alta carga erótica y/o pornográfica, para atraer visitantes incautos de los buscadores. Poder tener un grupo de críticos que me digan qué tal escribo, publicitarme por otros blogs... Todo esto por satisfacer el ego.

Pero mantener todo esto estresa, al final contraes responsabilidades para con tus comentaristas y tus lectores y al final tienes que escribir cuando no tienes ni malditas ganas. Si si, no hace falta que se saquen las uñas ante mis contradicciones, ya sé que un escritor tiene que escribir en todas las situaciones, tanto si llueve como si hace sol, tanto si tiene ganas como si no. Ese es otro de los motivos que me inclinan hacia esta nueva idea: la obligación de escribir para despertarme del letargo en el que me sume mi trabajo.

Ya veremos en qué queda todo esto. Pero no se preocupen, ya les avisaré si creo el nuevo espacio literario. Y por una vez, en este blog habrá una noticia de rabiosa actualidad y además, en primicia. Pero no se fíen. De momento, estoy entretenido leyéndome todos los posts de Salidas de Emergencia. Y tengo para rato oigan, que el hombre es prolífico que no veas. Pero no siempre tiene uno la posibilidad de leer literatura de una persona que se lee a Dante Alighieri o a Homero.

Disfruten de la vida, que no dura nada.

5 comentarios:

Mikele dijo...

Jejejeje! Relatos eròticos?fotografías pornográficas?

La verdad es que a mí me gusta pasarme de vez en cuando por aquí i ver que escribes, me interesa bastante más que leer según que blogs masificados en los que hay cientos de comentarios que total, ¿para que leerlos? O són para piropear al blogger (como hago yo ahora) o para decirle lo poco que le gusta. No aportan demasiado (como este comentario).

Nada hombre, haz lo que quieras.

Saludos

Zhalim dijo...

Jo Mikele, tu si que eres un lector fiel :-).

Hay dias que hasta me emocionas.

Eduardo dijo...

Que Dios te coja confesado, amigo.
Es cierto eso que dices del stres y lo mejor que puedes hacer es no pensar mucho en ello. Las visitas acaban llegando aunque uno no quiera, es más cuestión de testarudez que de otra cosa.
No es cierto, por el contrario, que escribir sirva como valvula de escape. A mí no me funciona al menos.
P.S. Te enlazaré en las salidas, pero ya verás como eso tampoco procura la felicidad.

Zhalim dijo...

Muchas gracias, Eduardo, me honras :).

Aunque me sigue quedando la duda de tu último comentario en el post anterior... (si yo supiera... ¿qué?). Me dejó intrigado.

Eduardo dijo...

De eso se trataba. La intriga es un arma infalible.