sábado, marzo 31, 2007

Vagancia

Debería escribir alguna de las dos novelas que tengo empezadas. Debería escribir el relato de ciencia ficción para el sorteo CPA. Debería escribir un guión para un director interesado en ello. Debería escribir el relato que tengo en la cabeza. Debería...

Y sólo puedo estar aquí, vagueando. Luego me quejaré de que no tengo tiempo. ¡Asco de vagancia! Joder, qué malo me sabe, coñoya.

jueves, marzo 29, 2007

Quizás los usuarios de Twitter no sean gilipollas, sólo gente aburrida en el trabajo. Mejor eso que el club de la lucha.

Mi subconsciente

Twitter y los gilipollas

Creo que los creadores de Twitter tenían que pensar por fuerza que la gente era lo suficientemente gilipollas como para usar su insulso y memo servicio, de lo contrario no lo habrían programado.

Pero también creo que los creadores de semejante engrendro no pensaban que la gente fuera a ser TAN gilipollas, de lo contrario habrían previsto correctamente la capacidad de los servidores para que no se murieran taaaantas veces al día.

Moraleja: No importa lo gilipollas que pienses que es la gente, nunca estarás menospreciándoles lo suficiente.

martes, marzo 27, 2007

Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad

Ben Parker

lunes, marzo 26, 2007

El Sentido de la Vida (la mía y la de otros)

Llego a la oficina un lunes de cansancio extremo, tras un domingo del que siento que me han robado una hora, que me la han escamoteado de mala manera. Hice todo lo que quise, pero me dio la impresión de que podría haber hecho más. Bueno, sólo es una hora, hay que ver lo acostumbrados que estamos a las 24 horas...

En fin, decía que llego el lunes a la oficina y me encuentro con un post en El Sentido de la Vida, en el que Javier Malonda revela (con su agradable prosa) que se encuentra exactamente en el mismo punto que yo de su vida. Terminas la carrera, haces prácticas, trabajas 3 años en una oficina... y te das cuenta de que quieres hacer algo más con tu vida. Te dicen que no, que el mundo no funciona así, pero tu crees que si, y la única forma de demostrar quién tiene la razón es mediante experimentación. Y llega un momento que te tienes que arriesgar a algo. Cierto es que a mi, al igual que a él, nunca me ha faltado de nada, y paso de quedarme con el culo pelado. Tampoco es cuestión de quemar las naves, que la vida es larga y habrá tiempo para todo. Pero hay que ir dando pasos en la dirección de tus deseos.

Yo ya he dado un paso importante, pero hablaré de él próximamente, de momento lo tengo prohibido y vamos a hacer caso, que no es cuestión de jugarse ciertas cosas por dar noticias en primicia. Primero porque la primicia la seguiré teniendo yo dentro de un par de semanas y segundo porque resulta que este blog lo termina leyendo más gente de la que quizás fuera sano. Es lo que tenemos los bocazas, que no podemos callarnos ni aun cuando lo que queríamos era un blog anónimo.

No puedo terminar el post sin desearle a Javier lo mejor de lo mejor. Mi futuro es incierto, no sé si llegaré a donde quiero, pero lo que sí sé con seguridad es que Javier lo va a conseguir. Porque el sí que tiene talento, porque tiene constancia, porque es una buena persona, consecuente consigo misma y reflexiva. Y aunque desde que somos pequeñitos la tele, el gobierno y el ministerio de cultura se empeñen en decirnos lo contrario, las buenas personas con principios sólidos lo tienen más fácil para lograr lo que quieren.

Su éxito está ahí, sólo le faltaba salir a cogerlo. Ahora que se ha decidido, le va a llegar antes de lo que él mismo cree. Es mi opinión, pero por poder leer su post, ya ha merecido la pena levantarse de la cama.

martes, marzo 20, 2007

Nevada

No me lo puedo creer. 20 de Marzo y nevando en Zaragoza. A ver si va ser cierto lo del calentamiento global... Pero entonces, ¿por qué no estamos asándonos, en lugar de estar congelándonos?

lunes, marzo 19, 2007

¿Soy un niño-google?

Estoy totalmente enamorado de Gmail, ya no me puedo acostumbrar a la forma de consultar el correo de los clientes antiguos. Writely es desde que salió, bastante antes de ser adquirida por Google, una de mis killer apps, la uso para escribir desde los innumerables ordenadores diferentes con los que me conecto a Internet a lo largo de la semana. Yo ya buscaba en Google en el año 2000, cuando todo el mundo buscaba con Altavista y a mi me costaba horrores encontrar el botón Buscar entre toda la publicidad y mierda varia. De hecho, cuando en Google no obtengo lo que quiero, no miro otros buscadores, pienso que los términos de búsqueda no son los correctos. Mi blog está mantenido por Blogger (empresa de Google) y tiene las estadísticas (privadas, que uno es muy suyo para con sus intimidades) con Google Analytics

El viernes (ya a última hora, por lo que no pude blogearlo en el momento en el que ocurría) y vía (una vez más) Enrique Dans, me enteré de la existencia de Google Reader (si, ya se que lleva tiempo, pero se por experiencia que el software nunca hay que probarlo nada más salir: no tengo espíritu de beta-tester) y he pasado todos mis feeds de mi fiel y viejo Bloglines a Reader. Tras eso, descubrí la página Google personalizada y ya la he configurado para tener un acceso rápido a todas estas cosas.

Lo reconozco, estoy totalmente googlizado. Y me jode. Porque ahora tengo TODA mi informción (privada y no) guardada en los servidores de una única empresa privada que no es malvada sólo porque ella me lo dice. Pero leñe, es que lo hacen muy bien. Realmente no es que las otras cosas funcionaran mal. El buscador de Yahoo es bueno, Bloglines funciona sin quejas, la estadísticas de miarroba también son completitas, hay miles de páginas diferentes para tener un blog, todas sin quejas. Pero siempre tengo la sensación de que Google lo hace mejor.

El uso del AJAX que le da un manejo parecido a una aplicación de escritorio, la posibilidad de tenerlo todo centralizado con un sólo usuario y un sólo password, el intento de acercarse hacia el "sistema operativo online" que tan bien nos viene a quienes tocamos muchos ordenadores diferentes a lo largo del tiempo es algo que yo necesito. Eso es lo que es Internet para mi.

Sueno a Enrique Dans, pero para mi ahora, Google son las tres cuartas partes de Internet.

viernes, marzo 09, 2007

Everquest y el MundoReal

Hoy, sin venir a cuento, sin ninguna excusa que lo justifique, me he puesto a recordar los tiempos en los que jugué a Everquest. Me ha surgido en el coche, esperando en los atascos mañaneros e inmediatamente he dejado de prestar atención a la excitación y sensación de libertad que me produce el conducir y he puesto el piloto automátio, pasando a sumergirme en un mundo de recuerdos y morriña.

El caso es que hace unos años, cuando no había otro juego online, estuve jugando a Everquest durante un año, y quizás sea esa la época en la que más cerca he estado de la felicidad. Un mundo completo para sumergirte siendo el personaje que quieres ser. No soy constante, y nunca llegué a niveles máximos (había 65 niveles, por aquel entonces), me quedé a 54 con el personaje con el que más subí (un Beastlord Iksar, para los más curiosos). Pero recuerdo aquellos dias de xp (matar los mismos bichos una vez tras otra para subir niveles), hablando por el canal del gremio (Guardianes de Solusek) con algunas de las mejores personas que he conocido jamás.

Es cierto que Norrath (el mundo de Everquest) no es un mundo completo, y que el juego en sí no es la realidad: es una simplificación del mundo que conocemos. Pero es un mundo en el que puedes marcarte unos objetivos y sabes que con algo de paciencia y constancia los vas a conseguir. No resulta frustrante, ni decepcionante. Cuando estás jugando no se te ocurre que allí puedan existir Clubs de la Lucha. No están llenos de gente engañada que no sabe a dónde se dirige. No existen los madrugones y el trabajo y el esfuerzo tienen recompensas. Y la sensación de haberse quitado de encima todo eso es tan placentera que te gustaría poder sumergirte ahí y no salir jamás.

Por eso esos juegos (ahora mismo arrasa el World of Warcraft) tienen millones de jugadores. Son millones de personas que no tendrían que jugar si el mundo funcionara. Millones de personas que viven en un mundo en el que sus ilusiones han sido frustradas una tras otra por una realidad que parece creada a propósito para joderles la vida. Millones de personas que no son adolescentes flipados por los videojuegos (esos no quieren pagar) ni inmaduros emocionales, ni hikikomoris, ni ningún tipo de carne de telediario de antena 3. Son personas normales, como usted y como yo, a las que por una vez en la vida se les ofrece la posibilidad de conseguir los sueños, los objetivos que se plantean.

World of Warcraft y Everquest tienen millones de jugadores porque el mundo funciona mal. Vivimos en un mundo de máquinas, pero somos personas, somos seres vivos. Al final, estamos construyendo un mundo en el que sólo las máquinas podrán ser felices, y nosotros tengamos que buscar la felicidad en un mundo virtual porque somos incapaces de cambiar la sociedad. Al contrario de lo que decían en Matrix, no son las máquinas las que nos encerrarán en un mundo virtual: vamos a ser nosotros mismos. Increíble estupidez, pero todo sea por no cambiar un ápice. Al final todo se reduce siempre a lo mismo.

viernes, marzo 02, 2007

Un día te crees que estás avanzando y que estás consiguiendo una voz propia y al día siguiente ves una de Hitchcock y cada plano te da una hostia en la cara.

Nadie notará nada. No hay diferencia. Sólo es cine. Para los productores, dinero (ellos siempre dirán que no). Para el espectador, una película buena, o mala, casi con seguridad una pérdida de tiempo. Para nosotros, los que lo hacemos, nuestra vida. Qué orgullo. Me siento tan orgulloso de haber vivido este día. De haberme equivocado y acertado docenas de veces. Ojalá pueda ser así por siempre.

miércoles, febrero 21, 2007

Lamentaciones. Preguntas

Si, ya sé que el pasado es el que es y no se puede cambiar... pero hoy no puedo dejar de pensar: ¿por qué no podría haber sabido cuando tenía 18 años todo lo que se ahora? ¿por qué no estudié una carrera de letras?

Joer, si es lo que tendría que haber hecho antes de cogerle tanto asco a la Universidad (el ambiente de vagancia generalizado, los nervios artificales de los examenes, la desidia de los profesores, etc), pero me doy cuenta tarde.

No debo lamentarme de decisiones tomadas en el pasado, no debo lamentarme de decisiones tomadas en el pasado. Quizás si lo repito muchas veces me lo acabe creyendo.

¿Qué pinto yo programando ordenadores? ¿Qué clase de estupidez es esta? Me miro a mi mismo desde fuera, con los ordenadores y no entiendo nada. Todo es surrealista.

Creo que ya sé por que me siento tan desubicado.

martes, febrero 13, 2007

Vivir en las ciudades

Adoro la ciudad, es un hecho. Casi siempre suelo oír que la vida en la ciudad no es vida, que si hay mucha contaminación, que el estrés de tanta gente... Cada fin de semana miles de personas salen en masa de la ciudad para dispersarse por los bellos paisajes rurales que tanto abundan en esta geografía nuestra. Llegan al pueblo, normalmente el pueblo de su infancia o uno muy similar, y recuerdan lo bien que lo pasaron cuando eran niños, no oyen ningún ruido y eso les relaja, les tranquiliza. Sin estrés, dejando atrás todos los problemas asociados a la ciudad, se dedican por unos dias (las llamadas "vacaciones", ese invento del sistema para hacernos creer menos esclavos) simplemente a existir. La verdad es que si lo piensas un poco, es profundamente zen esa filosofía.

Bueno, a mi ese silencio, ese aire puro, esas noches oscuras la verdad es que me desquician. Cuando estoy bajo de ánimos, paseo por alguna calle populosa. Cuanto más grande y más contaminada mejor. Veo gente a mi alrededor, coches, luces y ruido. Respiro ese aire viciado al que tan acostumbrados están mis pulmones. Camino por llanas superficies de cemento y asfalto, abrazando la agradable sensación de encontrarme en un hábitat fabricado a medida para mi, sin depredadores, sin bichos molestos, donde los peligros son identificables y evitables. He nacido en la ciudad, me he criado en ella y sigo viviendo en ella. Igual que mi padre, igual que mi abuela, igual que mi bisabuelo. Nunca tuve un pueblo al que ir a pasar los veranos. Tampoco lo necesité. Aquí tengo teatros, tengo cines, tengo conciertos: soy una criatura de neón, uno de esos productos del ensanche de los que habla William Gibson en sus novelas. Soy el futuro.

En cuanto a la población que dice agobiarse en la ciudad, debo decir que ésta es un mero reflejo de la sociedad que la habita. Nuestro país es enorme (para los cánones europeos), pero cuando recorres su privilegiada geografía hay cientos y cientos de kilómetros de estepas y llanuras totalmente vacías, rotas de vez en cuando por ciudades de alturas elevadas, apelotonadas. No, no me vengan con la excusa de "es que no se puede construir en otro sitio, sólo en terrenos edificables, bla, bla". Mentira. En otros paises europeos (por ej, Holanda) la gente vive en casitas bajas, separadas a lo largo de todo el país. Aquí todos quieren (queremos) vivir en el centro de la ciudad, lo más cerca posible del meollo. En pisos, rodeados de gente por todas partes. No me vengan con hipocresías. La gente alrededor, la manada, el hábitat creado a medida les gusta tanto como a mí, les hace sentirse igual de cómodos. Lo que les estresa es su esclavitud, no el ambiente. Dejen de ponerse excusas y abracen la privilegiada sensación de vivir en un hábitat fabricado por nosotros y para nosotros.

jueves, febrero 08, 2007

Los usuarios de Blogger suelen ser gente inteligente. Al fin y al cabo, escribir a diario obliga a pensar y para teclear es necesario coordinar la vista y el movimiento de las manos. Si al final acaban despidiéndote, seguramente en el fondo es lo que deseabas.

Biz Stone, trabajador ilustre de Google
via La Maldición de Sísifo

Siento haber puesto dos citas hoy, pero este tio sinceramente se lo merece como el que más.

Por lo que sabemos, incluso existen estadísticas que lo demuestran, que dos horas de trabajo al día son suficientes para garantizar el buen funcionamiento de la economía mundial.

Biz Stone, trabajador ilustre de Google
via La Maldición de Sísifo

Toma ya.

miércoles, febrero 07, 2007

Contando mi vida

Demasiados días he dejado mi blog en boca de otros (bien acotaditos se podría decir que forman parte de mi filosofía) y ya va siendo hora de que escriba unas cuantas palabras salidas de mi caótico cerebro.

Tras esta estúpida disertación que suena a disculpa (¿debería disculparme por lo que escribo aqui?), vamos al turrón. La verdad es que estoy feliz. El trabajo me ralla, y mucho. Me jode que gente mucho más ignorante e infinitamente menos creativa se considere por encima simplemente porque "se fija" más en las cosas. Hay algunos que hacen bien el trabajo estúpido y repetitivo y otros que no, y me resulta extremadamente fastidioso tener que aguantar a gente que se pone por encima porque haces peor que ellos un trabajo de mierda que no le interesa a nadie. Y yo me pregunto, ¿debería considerarme por encima de ellos simplemente porque no son capaces de imaginar algo mejor? No, sólo me dan pena. Si se limitaran a dejarme en paz, sólo me darían pena, pero es que cuando me miran con lástima... A cambiar de trabajo tocan, antes de que me de por venir a la oficina con una katana. Fijo que si. Cambiar a un trabajo donde no me traten como a un becario. También debo reconocer que no toda la culpa es suya. Mi actitud frente al trabajo no es la correcta. Se me nota que lo que hago no me interesa, que lo hago con desgana. Mi aura es pura desidia. El trabajo ha pasado a tener una importancia tan baja, que cuando salgo de aquí ni siquiera me acuerdo de que trabajo. Consiguientemente, cuando vuelvo al dia siguiente a la oficina, ni siquiera recuerdo lo que andaba haciendo el dia anterior y eso me debe hacer parecer terriblemente estúpido cuando no sé responder a las preguntas sobre conversaciones que tuvimos ayer mismo.

Pero no todo en la vida es trabajo. Si todo lo fuera, estaría como estaba hace un año: deprimido, gris y sin esperanza. Fuera del trabajo, la vida no podría ir mejor: tengo novia, canto en un coro, estudio música, canto, estoy en tres grupos de teatro diferentes y estoy cumpliendo mi objetivo de ir, por lo menos, una vez a la semana al cine (aunque me vaya solo). Dentro de dos semanas empiezan los aplausos (si, aunque sólo de sean madres y amigos, seguro que saben a gloria). Encima hay más proyectos en perspectiva. El grupo de thrash metal empieza a tomar forma como idea en las cabezas de algunas personas. Tardará tiempo, pero algo se montará. ¿Ah, que no he hablado nunca del grupo que estaba pensando montar? Vaya, qué despiste. Para otro post.

martes, febrero 06, 2007

Lo de pedante ya me lo decían en el cole. No me preocupa ese adjetivo. Es sólo la forma en que un individuo de menor cultura ve a quién la tiene por encima de él.

Sánchez-Dragó
Si, me cae fatal. Quizás porque veo reflejado en él lo que yo seré dentro de algunos años.

lunes, febrero 05, 2007

Hay otras muchas costumbres argentinas que el español no comprende: el peronismo, por ejemplo; la televisión por cable, la palabra “prolijo”, el relato radiofónico de fútbol en donde el locutor entienda de fútbol, la ironía publicitaria, la autocrítica, el cine subtitulado, etcétera. Son todas nebulosas difusas en el cerebro ibérico.

Orsai
Qué grande es Hernán. Pero qué grande.

viernes, enero 26, 2007

De este modo cualquiera podía escribir, con independencia de su capacidad de comprender lo escrito. (En el mundo humano, lo más parecido a esta práctica se denomina blog).

Hernán Casciari
En estos momentos el mejor blogger (al menos hispano) del mundo.

jueves, enero 25, 2007

Alabemos el cine español

El Guionista en Chamberí hace una reflexión muy interesante sobre the state of the art del cine español, aprovechando las recientes nominaciones a los Oscartm y la inminente gala de los Goya.

Y además de ser interesante (o quizás justamente por eso), tiene mucha razón. El cine español era una mierda. Durante los 70, 80 y 90 (qué decir del destape, de Paco Martínez Soria...), los productores consiguieron, a base de empeño y esfuerzo, hacer que la gente considerara el cine español como algo de pésima calidad.

Creo que la película Abre los Ojos fue un punto de inflexión en la cultura cinematográfica española. Si, es cierto que se sigue haciendo mierda, pero ahora mismo en este país tenemos la industria cotrometrajística más potente del mundo (más que nada porque el corto es un formato que se adapta a un país creativo y sin ganas de arriesgar grandes cantidades de dinero). Y esos magníficos directores y guionistas de cortos están consiguiendo financiación (con dinero americano, of course, aquí lo de dar dinero a los demás aún es una asignatura pendiente) y nos están deslumbrando con sus primeros largos.

Es cierto que la industria todavía tiene muchos problemas que solucionar (arriesgarse, acabar con la endogamia, pasar de las subvenciones, confiar en gente que ha demostrado ser buena, aunque sea nueva...) pero creo que los está solventando.

Una vez haya un tejido de productores con ganas de arriesgar, podremos posicionarnos bien en el mercado internacional, y eso supone más dinero y más películas. Como demuestran los cortos y la película El Laberinto del Fauno, en España hay suficiente calidad técnica y artística como para llenar las salas de cine, que al final es lo que importa.

Entonces ya sólo quedará la gran cuenta pendiente: convencer al público de que el cine español ya no es la caspa de hace algunos años.

miércoles, enero 24, 2007

[...] a pesar de que parezca que haya muchos tipos de animes, todos se pueden clasificar en dos grupos:
a: Aquellos en los que un demonio viola a inocentes colegialas con sus muchos tentáculos.
b: Los que no molan tanto.