Vive, Aigor, viveeeeee
Si, mis queridisimos y sufridos lectores, ya sé que les tengo completamente descuidados, totalmente abandonados. Ya saben que es primavera, época de felicidad extrema, de poesía, de ese sexo lento y delicioso que sólo puede darse cuando no se te está helando el culo ni estás sudando como un cerdo. Y lo habituales ya saben que yo sólo escribo en el blog para quejarme del infierno que es mi vida: es mi terapia grupal. No es así, pero parece que compartiendo nuestras penas éstas son menos.
Yo no escribo aquí para restregarles por la cara mi increíble y absoluta felicidad y amargarles el día haciendo que su gris y melancólico día sea ya totalmente deprimente y sin posibilidad alguna de salvación. Así que cuando la depresión no parece querer acudir en mi auxilio y las cosas mejoran incluso cuando creías que ya no podían ir a mejor no consigo encontrar un tema para servirles aquí de humilde y patético, pero siempre abnegado, bufón. No consigo escribir lo miserable que es mi vida o lo torpe que soy para que ustedes, mis queridos lectores y amigos, se sientan mejor consigo mismos simplemente por comparación.
Ahora mismo, mi vida es ACOJONANTE. Voy a 200 km/h cuesta arriba y sin visos de que esto vaya a parar. Lo mejor de todo es que todavía queda medio recorrido del acelerador, y caballos de sobra para seguir acelerando en la subida.
Resumiendo para no aburrir: he cambiado de trabajo (ahora voy solo por las mañanas), estoy a punto de matricularme en la escuela de teatro (en septiembre haré las pruebas de ingreso), estoy metido en varios proyectos (de hecho hoy mismo tengo un casting para un corto) y tengo novia nueva y flamante (que de momento me está volviendo loquísimo).
Y este es mi informe bimestral, por si a alguien le interesaba. Sean buenos y en breve, más egoposts tratando de mi mismo. ¡Visiten Neuromancia, el blog exclusivo donde cada post es una exclusiva que no podrán leer en absolutamente ningún otro lugar de la red!
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