martes, octubre 24, 2006

Registro de diario

Tengo encima estos días una presión emocional brutal. Esto no quiere decir que me exijan más en el trabajo ni nada de eso. No. Es una mezcla de líos con mujeres, trabajos de universidad, salir mucho y clases de interpretación (en las que me exijo lo máximo).

Esta combinación me ha hecho perder los nervios y la templanza. Debo ser más frío, no tan pasional: sucumbo demasiado rápido. Me entreno en el zen siempre, pero cuando algo me desequilibra el espíritu me resulta difícil recurrir a esta filosofía de pensamiento y pierdo toda la paciencia, con las consecuencias que eso le provoca a mi ansiedad. De momento no me duele el estómago y estoy haciendo esfuerzos ímprobos para recuperar la frialdad que he perdido. Parece que ya lo voy consiguiendo, porque si no, no sería capaz de escribir ni siquiera estas pocas líneas. Apenas me tiembla el pulso ya, y dado que no había parado en todo el fin de semana, es todo un alivio.

Lo bueno de estas situaciones es que aunque la cagues (como la he cagado yo) siempre puedes aprender algo. Y ahora que tengo mi vida enfilada, que tengo un objetivo y una meta, aprender cosas no-teóricas me viene que ni pintado. Como diría Groucho: Maaaaaaaas madeeeeera(¿creían que iba a soltar lo de la lápida esa ficticia?). El quid no es acabar con la presión, sino aprender a mantener la tranquilidad ante situaciones de presión extrema, así que de disminuir la presión nada. O aprendo o estallo como un globo.

Se admiten apuestas.

3 comentarios:

Miquel dijo...

Mmmm ... si por ahí hay mujeres (en plural) lo del globo parece probable. Yo apuesto por ellas.

¡Cuidate!

Zhalim dijo...

Si, mujeres en plural. Y de las malas.

Apuntada queda tu apuesta, veremos a ver.

Anónimo dijo...

MENTIROSO, las únicas "mujeres" en tu miserable vida son hinchables, puto pajillero. Que digas que eres "actor" explica tu ego enorme